¿Sabes?
¿Sabes lo que considero uno de los mejores placeres de la vida? Estar con la persona que amo, sentado en la terraza de un bar, tomando un refresco, cruzando nuestras miradas. En ese instante se podría detener el tiempo.
Hay que aceptar todos los sentimientos. Es verdad, incluso los más sencillos, que, a veces, son los más profundos.