Canto Irremediable
Mas temprano que tarde vendrás hasta mi orilla.
Yo te estaré esperando con el alma encendida...
con todo el universo en la mirada.
Acércate hasta mí furtivamente,
y abrásame las alas extendidas,
que despliego ante tí serenamente.
No trataré de huir,
me abandono a tus manos de muerte presentida,
con el pecho descubierto y palpitante,
y mi alma de niño estremecida.
Y sin piedad ninguna y sin consuelo,
muerde mi corazón despedazado;
me adentro en tu sangre como fuego;
despójame de todo mi pasado.
Embriágate de mí, de mi ternura,
manantial sin retorno, inextinguible,
derramado en tu boca a cada beso.
Arrástrame hasta el mar de lo imposible.
Y clava tu puñal aquí en mi pecho
ávido de esperanza renacida.
Mata sin compasión mis ilusiones,
todos los sueños y todas las heridas.
Mírame aquí en la tierra, destrozado.
No me importa la muerte si me miras;
déjame que me pierda en tu mirada...